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¿Por qué tanto miedo a la Homeopatía?

La Homeopatía ha sido y sigue siendo la presa de quienes detentan un fundamentalismo científico, impropio para los tiempos en que vivimos.

El presente se va construyendo con los errores y aciertos del pasado.

Haciendo un poco de historia, ya en la Edad Media, época signada por el oscurantismo (antítesis del libre pensamiento), muchos pensadores y hombres de ciencia tuvieron que comparecer ante la Santa Inquisición. Quienes no pasaban la prueba o no abjuraban de sus ideas, morían en la hoguera por contradecir los cánones eclesiásticos.

En la actualidad, ya nadie tiene que presentarse ante una junta de inquisidores, ni va a la hoguera por contradecir el paradigma convencional, pero debe sufrir los embates de aquellos que creen ser poseedores de la verdad absoluta, tal como pensaban los medievales.

La Homeopatía nace en Alemania, de la mano del Dr. Christian Hahnemann, justamente por el disgusto que él tenía con los métodos de la medicina oficial.

Su ciencia fue perseguida desde el principio y esto lo obligó a ser un eterno nómada, mudándose de pueblo en pueblo para poder ejercer su ciencia.

Han pasado más de 200 años y este método de tratamiento, sigue estando en la picota.

¿Por qué? ¿No sirve? ¿Es malsano? ¿No es científico?

Nada de esto. Y porque nada de esto es verdad, es que la Homeopatía persistió a través del tiempo.

Sin embargo, siguen difamándola con el eterno argumento de que no sirve, que ejerce un efecto placebo, que los medicamentos no contienen sustancia, que son diluidos y dinamizados excediendo el número de Avogadro (es un cálculo matemático por arriba del cual no se encuentran átomos de sustancia).

Hay varios argumentos para refutar esto.

Si nos ceñimos a la práctica médica, hay pacientes que no mejoran con un medicamento y, cuando se lo cambia por el correcto, la mejoría es evidente. Si fuera un placebo, mejoraría con cualquier remedio, pero incluso luego de un tiempo más o menos corto, recidivaría el problema. No es lo que vemos en nuestros tratamientos.

Para sumar más pruebas, los bebes y los animales no saben que se les está suministrando un remedio. Sin embargo se curan de sus dolencias.

Últimamente también se está usando la Homeopatía en las plantas con resultados muy alentadores.

Si vamos por el lado científico, tenemos un método propio llamado patogenesia, que consiste en experimentar cada sustancia en por lo menos 30 personas sanas. Luego, se toma nota de los síntomas que se manifiestan, constituyendo de este modo la Materia Médica Pura de  dicha sustancia. Cuando estos mismos síntomas son encontrados en personas enfermas, sabemos que ese elemento preparado en forma de medicamento, es el que se debe prescribir.

Con respecto a la dilución y dinamización del medicamento homeopático, me gusta poner un ejemplo que es sencillo y bien evidente para todos. El viaje de Colón con destino a Oriente, que finalmente termina en América, demuestra en forma empírica, que Aristóteles, Pitágoras y Eratóstenes, no estaban desacertados en pensar que la Tierra era redonda y no plana como se creía. Pasaron miles de años para comprobarlo y hubo de ser una constatación fáctica, ya que en ese momento no existían las técnicas exactas para tal fin.

Esta y tantas otras anécdotas, nos demuestran que la realidad sigue existiendo, aún cuando no la veamos.

Por eso, a pesar de que los científicos modernos no vean la sustancia en la dilución homeopática, esto no significa que no haya efecto real del medicamento.

Sucede que, tal como aconteció en otros tiempos, todavía no tenemos la tecnología adecuada que nos revele el mecanismo de acción del remedio. Por ahora, sólo lo vemos en los resultados.

Pero el momento de develar el gran misterio se está acercando, dado que la física cuántica está avanzando en descubrir todo aquello que no podemos esclarecer por medio de la ciencia convencional.

Pero los homeópatas sabemos que cualquier argumento que esgrimamos, va a ser rechazado. Me pregunto:¿Qué cosas se esconden detrás de esta negación sistemática? ¿Intereses económicos de la industria farmacéutica? ¿Terquedad del modelo hegemónico? ¿Cuál es el temor?

Creo que hay varias causas que se conjugan.

A pesar de todos estos obstáculos, la medicina homeopática sigue en pie sin pelearse con la medicina ortodoxa.

Estamos convencidos de que podemos darle al paciente la mayor cantidad de posibilidades para su sanación, anteponiendo siempre la consigna “Primero no dañar”. Para nosotros la Homeopatía es la medicina de primera elección. Pero si hay que operar, indicamos la cirugía. Si hay que dar medicación alopática, la damos. No miramos por el iris para diagnosticar. Revisamos al paciente, pedimos análisis, radiografías, tomografías y todo lo que necesitamos de los métodos de diagnóstico. En definitiva: somos médicos con criterio clínico y mirada holística.

Entonces: ¿Por qué tanto miedo a la Homeopatía?